Sonrojo bloguero

05 Sep 2006

Cuando uno recibe tantas visitas en un día (2200 hasta el momento de hoy) en un blog que normalmente se mantiene medio oculto en la blogosfera se siente un poquito de vergüenza. Y es que al no haber normalmente muchas visitas lo que cuento sé quién lo lee y quién lo deja de leer, amén de la nube de visitantes rebotados de otros sitios. Pero hoy y tras salir en Menéame la cosa se ha ido un poco de madre.

Me alegra mucho que la gente me lea, de hecho es uno de los objetivos de los blogs, pero da como un poco de “cosa”. Como una fiesta a la que al final acude mucha más gente de la esperada; eso sí, geniales todos ellos :D. ¿Te ha pasado alguna vez?

Voy a ver si luego, aun con luz, hago alguna fotillo más.