Goleada en el Bernabéu; aquí, miedo

08 Oct 2005

No quiero más canciones alegres en mis oidos:
necesito que tus gritos me aceleren cuando mis manos
agarran cada palmo de tu espalda arañando tu aliento
y lágrimas saladas horizontalean mis mejillas con tu viento.

Quiero, y aún más, deseo un golpe de brazo en mi hombro
cuando un eclipse de locura nos recorra de repente.
Siente que te amo y que mañana abriré tu recuerdo triste,
tu mirada cansada y el escondite que hallaste bajo tu frente.

No quiero tener tus labios encerrados en mis sueños
ni el olor de tu sexo en cada mirada perdida,
en cada metro, en cada acera, en cada vida que pierdo.

Quiero, y aún más, me hundo en mi cama sin compartir
el calor de tus manos bajo el mundo que nos deshace.
Sábanas color de cielo y hastío de amanecer sin tí.