UPA

19 Sep 2005

Nuestras vidas se cruzan en un ángulo minúsculo;
tanto, que dudo si me tocas o me olvidas más cada día.
Temo que la luz de mi corazón te ciegue en un mediodía,
así que bajo las estrellas cerraré tu boca con la mía.

Hay demasiado miedo en mi iris a tener que huir de tí.
Me siento extraño, como una llama titilante bajo el Sol,
como el que grita en una sala acústicamente aislada,
como el que se corta las venas y se despierta sudando.

En otoño las luces se encienden bajo los abrigos tras el frío:
entre prendas de ropa y reproductores de música,
comprimida en tu recuerdo y en expansión en tus oidos.

Acordes de antes ahora en corto con un sampler,
quizás serán del recuerdo heroico de un otoño
en el que nació nuestro abrazo de una gota de sangre.