¿Qué fue de las hojas de aquel invierno?

08 Sep 2005

Para no ver más que el futuro debería arrancarme los ojos,
ajugerear mis tímpanos y restregar mi cerebro por la acera,
¿cómo si no dejar de sentir los restos de mi pasado?
sin oler ni el agua en el asfalto ni el aire bajo tu almohada.

Horizontes metafóricos enrojecidos al ser descubiertos;
noches de vela, de linterna nerviosa dándose a los versos.
Sueños impresos en extraños papeles de tierras olvidadas
y mis ojos explotando de impresión por su reflejo en la portada.

¡Pero qué vacío de xilófonos en flor está el aire de las calles!
Lleno de plástico oxidado por la acción del desaliento,
que no es sino la ausencia de suspiros de desconcierto.

Y hoy lo intento, y errante erro al ir buscando tus ojos en la ira;
porque de tan lejos ni estás aquí ni conmigo,
ni por mi ventana te conviertes en mi abrigo… Sólo frío.