Síndromes

17 Aug 2005

Las direcciones IP se componen de 32 bits y normalmente, para facilitarnos la vida a los humanos, la introducción se hace como 4 números de 0 a 255 separados por puntos, del estilo 80.34.216.120

Pues bien, llevo unos días escribiendo un montón de direcciones IP para configurar la red de mi casa y para hacer unas pruebas con VLC. Y hoy cuando iba a escribir mi código postal en una casilla ¿qué he escrito? 280.24, cuando sería 28024.

Es increible como la costumbre nos hace relacionar unas cosas con otras para no llegar a ninguna parte; o llegar a donde ni de lejos queríamos llegar. Es como el sacar el metrobús cuando llegas a tu portal (o sacar las llaves al subir al autobús, me da lo mismo).

Deformación profesional le llamarán algunos; pues no, no es eso. Es que nuestro cerebro es tan vago que pasa de todo, le gusta ir a piñón fijo, total seguro que casi siempre hacemos lo mismo; pero cuando no es así pues hacemos las cosas mal. Y pueden ser cosas tan nimias como las que he relatado o cosas más graves como utilizar un lenguaje inadecuado con el presidente del tribunal que te examina en unas oposiciones: “que sí tío”… Y entre que piensas y tal te quedas con cara de estúpido y encima te suspenderá por falta de respeto…

Hay gente con un ojo vago, pero el cerebro lo tenemos todos así.