Feliz 2005, por el culo…

31 Dec 2004

La Navidad acaba conmigo. Tanto ir de un sitio para otro, de comer como un animal, ¡brrrrrl! La Navidad acaba conmigo.

Y al 2004 (qué número tan bonito por cierto) le queda un ligero suspiro para decirnos adios y saludarnos eternamente desde la memoria. El 2004 será para muchos recuerdos una caja en la que guardamos fotos, papeles, cartas, e incluso algo de música en forma de disco re-oido o cassete viejecita… Para otros, cada vez más, esa caja será un directorio en el disco duro de tu ordenador que tendrá archivos jpeg, texto (preferiblemente OpenOffice ;)) y mp3.

Para, espero, la mayoría el 2004 habrá sido un año de cosas buenas, que haya llenado esa cajita de cosas que traen felicidad… Aunque supongo que hay mucha gente que recordará el 2004 como algo triste; es triste que siga habiendo tantas cosas por las que estar triste, o sufrir. Por ejemplo, el 11 de marzo. Unos días con cosas agridulces para unos y agrias para otros. Para mí el 11 y el 12 furon muy duros: mucha tristeza, lágrimas, miedo, desconfianza,… No quiero ni pensar en cómo lo debió pasar aquel que perdió a alguien conocido. Pero personalmente el 14 se cumplió un sueño que llevaba tiempo deseando ver: la salida del PP del poder.

Sin más politiqueo, cosa que en un blog me parece que debe ser todo lo escasa posible por el hecho de dividir la información en post y comentarios, creo que hay muchas cosas que hay que plantearse. Hoy en las noticias escuché que había una campaña para dejar de ir a un cotillón (de x €, donde x > 30 para todo cotillón) y donar ese dinero para la ayuda y posterior reconstrucción de la zona afectada por el tsunami de la última semana… Creo que algo así es bueno para toda la gente de allí y para nosotros, para que nos demos cuenta de lo que derrochamos y comparemos lo que puede beneficiar a otros un pequeño sacrificio nuestro…

Sea como sea, emborracharos de forma consciente (cuando estéis inconscientes no bebáis más ya), reid, abrazad, besad y sobre todo sonreid tanto que el primer pie que pongamos en el 2005 esté lleno de optimismo.

Feliz año nuevo… Y a Ramón García ya sabe lo que le espera ;)