Progreso y naturaleza

16 Nov 2004

Me gusta mi barrio. Seguramente a todos nos pasa lo mismo. Esta mañana andando por mi calle mi barrio me pareció como una caja de vida, con sus paredes (los límites imaginarios)…

Me gusta mi boca de metro, hay una pastelería nada más entrar y es una sensación marvillosa el salir de tu casa calentita, ir atravesando el frío, para llegar a la vez a ese aroma y al calor… El metro parece una segunda cama (y la cafetería de la facultad una tercera)… por la temperatura, digo.

Hablando de temperatura. Al menos en mi casa, como la calefacción es central y es complicado controlar la temperatura que quieres tener, siempre hace un calor terrible en invierno. Me parece que esta estación está para abrigarse, aunque estés en casa. Vale, estar en calzoncillos en tu casa cuando fuera hay algunos grados por debajo de cero es una gozada, pero no es una forma adecuada de utilizar la energía.

Nos encanta despilfarrar energía; si al menos no contaminara lo entendería. ¿Qué será de la naturaleza de aquí a 50 años?

Quizás cuando el uso del petróleo se reduzca a los aviones y a los productos plásticos, cuando deje de ser más barato comprar algo nuevo que repararlo, cuando la producción industrial (y nuestro consumo) sea sostenible y cuando la forma de usar la energía no sea una firma de nuestro contrato de autodestrucción.

Ahora mismo veo en la tele un anuncio de Telefónica que dice lo siguiente: “… para que puedas cambiar de móvil todos los años.”… qué triste.