¿Tienes un egoflog y aún no lo sabes?

24 Oct 2004

Un egoflog es como tener un hijo cafre (léase nazi-violento, pega a su pareja, da droga a los niños, o se los come tentándolos con su casa de caramelo…); día tras día te cuestionas si realmente tu “creación” lo es, pero te autoimpones el “no” ya que hay muchos grados entre el blanco y el negro y qué mala suerte si, el tuyo, iba a ser negro. ¿Verdad? Pero al final te das cuenta de lo que has creado.

Los egoflogs plagan por sus anchas por la red, extendiéndo sus tentáculos a, cada día más, personas que desean que alguien les diga cuan bellas son, cuan felices les hace ver día a día la actualización de la foto y, cual espejito mágico, cuan bonitas son nuestras vidas.

Buagggg, esto parece la última monstruosidad de la Terelu, o de su “hermana mayor” la Campos (/me tiene escalofríos). Hoy volví a ver (por recordar y eso) La historia interminable y me dí cuenta de que, si lo que narra el libro (o la peli) fuera cierto, hasta la Emperatriz Infantil tendría su propio flog hoy en día. Ya lo veo: recibiría halagos por ambas partes, el mundo real y el imaginario; cuando le dijera a Bastian al final de la peli “Pide un deseo” éste diría “Nos comemos la boca y luego vendemos la exclusiva” o “Quiero ser como Beckham” o “No se, la noche me confunde”…

La imaginación se está perdiendo, esa chispa que te hacía volar a un mundo que, aun imaginario, te hacía vibrar y soñar que las cosas podían ser distintas… Hoy pocos libros hablan sobre una imaginación completa (es decir, cosas que NO pueden pasar en la vida real) y poca gente se ve en el metro leyendo algo que construya algo nuevo en Fantasía… Yo mismo me doy por aludido. Hoy en día lo que se consume es realidad ficticia, fantasías que te llevan a una realidad alternativa en la que la única imaginación que necesitas para no sentirte desplazado es conocer cuatro chorradas sobre el día a día y reir reir, mucho reir, pero sin sentido. Si quiere saber qué ha sido de Tami Stronach, la Emperatriz Infantil, con 20 años más de vida sobre las espaldas, es decir: 32, échale un ojo a esto. La gente sin imaginación es más fácil de controlar, y quien controla tiene el poder.

Como dijo Iñaki Gabilondo en una entrevista: Todos estamos viviendo así, somos un ejército de enloquecidos supervivientes. Vivimos montados en una noria en una ciudad afectada por un terremoto.

No al egoflog, sí a la consciencia, no al borreguismo, sí al pensamiento, no a la moda, sí a la personalidad.