Retrospectiva nocturna

03 Oct 2004

Me hace gracia mirar atrás, mirar un año atrás: se repiten cumpleaños, salen las notas, salen los horarios, … Pero algunas cosas cambian; tal y como este diario dice que era hace un año el tiempo, llovía sin parar; ahora estamos sumidos en un último latigazo de calor veraniego.

Metro Sainz de Baranda

Pues eso, que una de las cosas bonitas de los diarios es ver cómo hay cosas que cambian y cosas que siguen igual. Sería bueno conseguir que las malas cambiasen y las buenas se quedaran; pero realmente ahora no tengo casi nada de lo que quejarme así que…

Hoy hicimos una fiesta sorpresa a una amiga mía que lo había pasado bastante mal este año: fue muy emotivo, ¡la hicimos llorar! … Pero de felicidad, y eso no creo que nunca sea malo.

Hoy estuve en casa de Mer en una fiesta internacional de multiculturas (me río yo del Fòrum: ja); conocí a mucha gente, la mayoría muy simpáticos y me dí cuenta de lo buena gente que es la que ya conocía. Me encanta conocer gente, sobre todo si el resultado es tan bueno.

Luego fuimos a un bar, cobraban, luego al otro, el Cheyenne (conocido por varias razones que no vienen al caso, me une mucho a ese bar) donde no me dejaron pasar por ir con pantalon corto, deportivas, y bandolera colgada del hombro. No les culpo, son unos hijos de puta y no creo que lo puedan cambiar así que… Ellos se pierden el tenerme en su bar. Como no quería joder la noche al resto me piré a mi casa en mi búho y aquí estoy, a las seis de la mañana escribiendo un poco sobre las cosas que pasan.

Quizás dentro de un año, relea esto.

Un abrazo