Infancia embotellada

28 Oct 2004

Las canciones de los 80 mantienen un aire de ingenuidad que me encanta, como cuando despiertas de una pesadilla y todo te parece bueno, como cuando de cani empiezas a descubrir las posibilidades que la vida te puede ofrecer…

Esa edad me encanta, de vez en cuando al hacer algo me viene un pseudorecuerdo sobre algo que me pasó de pequeño, o la primera vez que hice algo, o cuando me dí cuenta de las posibilidades de algo… La manera que tenemos de recordar esos sentimientos tan tembranos es extraña; como ver una película bajo el agua (y sin gafas de bucear ;)).

Cuando en el metro o en algún lugar donde puedo observar a la gente a veces me quedo mirando a un niño; y me planteo qué es lo que estará pensando en ese momento, qué estará a punto de descubrir de la vida que se abre tan extensa ante él que tiene que ir deshilachando las verdades despacito…

O quizás con el tipo de programación que hay hoy día en la televisión los niños no descubren nada: se lo dan todo hecho… Bah! No creo que algo tan hermoso y con tantas raices como la imaginación humana y la cavilación sobre lo que nos rodea sucumba ante algo tan vulgar como este tipo de televisión.

(…)

Ahora escucho “Mil Campanas” de Alaska y Dinarama… Sigo oyendo la ingenuidad adolescente que lleva una semilla de algo muy profundo dentro de ella. Las canciones de Mecano también me expresan eso, aunque creo que esto ya lo conté…