Desde Madrid (bis)

24 Jul 2004

Una vez que la llegada ha pasado y las cosas se ven con más sosiego es momento de contar sentimientos.

Es increible lo diferente que es España de cabo a rabo. Por la mañana (en Vigo) todo verde, lluvioso y frío; por la tarde Segovia: caluroso, amarillo y seco…

La gente también es distinta; justo antes de salir de Galicia paramos para descansar un poco en un bar de pueblo… Me entró un poco de pena cuando ví a la gente que trabajaba allí: una mujer y sus dos hijas (de unos 23 y 19)… Es como si no tuvieran más destino que ese; sin elección. La chica que nos atendió tenía una voz de triste y un acento muy cerrado… ┬┐Llevaría en realidad una vida feliz? Espero que sí.

(…) Es raro que, después de todos los sitios en los que hemos estado al llegar a mi cuarto sentí como si no hubiera pasado el tiempo. Como si todo hubiera sido un sueño.

(…) Galicia es un lugar muy especial; los pueblos y las carreteras salpicados con las historias de la gente traen sentimientos de magia. Nadie cree en las meigas, pero haberlas hailas. Estuvimos con Felipe en Estaca de V(B)ares; fue una suerte visitar esos sitios con alguien que se conoce lugares especiales.

En Galicia creo que fue donde más días estuvimos, 4 o 5 días. Además fue donde más gente visitamos, entre ellos unos ciberamigos de mi novia en Vigo.

(…) El viaje de vuelta fue raro porque, como dijo Yovana, fue deshacer en 5 horas lo hecho en 20 días. Y una vez aquí todo sigue igual: el mismo calor, el mismo Windows que va de culo, mi cuarto desordenado (y eso que tengo dos ordenadores), el mismo edificio de enfrente que se va oscureciendo, … Vuelta a la seminormalidad… Pero de vacaciones y con tiempo libre.

Un abrazo amig@s