Un mundo feliz

12 May 2004

En estos días de nacionalismos exacerbados que, más allá de defender una cultura, parecen buscar el aislamiento; yo cada día me siento más “de mi ciudad”. Es una sensación extraña el ir por Madrid y sentir que todo es tuyo, que estás en tu lugar y que te pertenece a tí y a todos los que te cruzas por la calle…

Parece un poco raro pero yo lo siento así; cuando estás a las 4 de la mañana por la calle yendo de bar en bar y piensas esto yo por lo menos sonrío. Sientes como una comprensión total con el resto de conciudadanos y (estaría bien que estoy fuera siempre igual) un buen rollo generalizado. Como si todos quisieramos ser felices juntos entre minis, música y risas.

(…)

Estoy releyendo La naranja mecánica (la verdad, la otra vez que me lo leí no lo acabé) y es curioso la “teoría” del autor: en un mundo cuasi perfecto donde todo está organizado, nadie muere de hambre, etc… La manera de ejercer tu libertad es la violencia. Esto da qué pensar: ┬┐necesitamos siempre nuevas metas? ┬┐mejorando poco a poco llegaremos a un mundo así? ┬┐se produciría esa ultraviolencia en ese caso?… La verdad es que en un mundo en el que no hay nada que conseguir yo creo que uno se refugiaría en sus instintos primarios.

Hoy en día creo que hay muchas cosas por las que luchar y muchas cosas que estudiar (no sólo para acaparar conocimientos sino para poder descubrir cosas nuevas). Así como un largo trecho hasta llegar a un mundo equitativo y ecológico (sostenible)… Como la felicidad, lo absoluto no existe (un mundo perfecto) y que, como en la felicidad lo interesante es disfrutar del “camino”, y como en la felicidad descubrir nuevas cosas que nos hagan felices (o por las que luchar).

Hoy tocaba un poco de rallada. Ale: chao pescao!