Estado contemplativo

17 May 2004

Alguna que otra vez te quedas parado, con tus cascos, con tus ojos demasiado activos, con los codos apoyados sobre los muslos… Y sólo tienes fuerza para mirar ya que tienes la sensación de que el mundo pasa demasiado deprisa. Te das cuenta de que todo es demasiado complejo como para conocerlo entero; que hay demasiadas personas interesantes, demasiadas páginas en libros que nunca abrirás…

No se si ya lo he comentado aqui; pero me marcó lo que dijo Otegui (el líder de Batasuna):

El día en que en Lekeitio o en Zubieta se coman hamburguesas y se oiga rock, y todos vistan ropa americana y dejen de hablar su lengua para hablar inglés, y todo el mundo esté en vez de contemplando el monte, en lnternet, para nosotros ese será un mundo tan aburrido que no merecerá la pena vivir.

Para mí esto es una muestra más de lo cierto que es el “ying yang”. Creo que en eso tiene mucha razón. ¿El mundo va demasiado rápido? ¿O simplemente nos lo parece? Quizás deberíamos dedicar más tiempo a la contemplación de las cosas? ¿Valoramos tan poquito “lo nuestro” que nos sentimos tentados a “lo novedoso”? Son preguntas que seguramente tengan una respuesta subjetiva… Así que no entro en más líos :P Creo que lo importante es valorar lo nuestro pero ser receptivo e integrar culturas.

En el caso particular del País Vasco estaré encantado de “pringarme” de la cultura este verano cuando pase por allí de viaje. Creo que, de una manera u otra, buena parte de las costumbres vienen del paisaje…

La ciudad también puede ser objetivo de esa “vida contemplativa” así que mientras tanto habrá que aplicarse el cuento.

(…)

Creo que nunca había estado tan agobiado (lo que se dice siempre, vamos). Espero que esta mala época acabe ya…