No me llevo a ningún lugar

24 Mar 2004

Sigue siendo la madrugada del 23 de marzo (o ya 24) y tras escribir lo anterior eché un vistazo a los diarios que están ahí abajo. Tras leer el de Mentelediario me salió lo que llevaba días pensando y, quizás, queriendo escribir.

Estoy harto del mundo y especialmente de la gente. De toda la gente. Llevo unos días en que desde dentro hay algo que me llama a meterme más adentro. Casi pierdo las ganas de intentar explicar lo que pienso sobre las cosas, casi pierdo las ganas de querer abrir mi corazón al mundo como tantas veces dije. Quizás sean solo un par de días, pero hoy me siento mal con el mundo. Hoy mi optimismo desapareció como el objeto que agarras en sueños justo antes de despertar. ┬┐Sabes lo triste? Que por mucho que hagamos el mundo va a seguir girando igual… El mundo, el metro, etc… Y parece que lo único que puede romper esa monotonía es que maten a 202 personas. Casi siguiendo el hilo mental del último párrafo del post anterior parece que todo gira una y otra vez sobre lo mismo. El mismo hombre con su acordeon roñoso (en otro tiempo me pareció hasta romántica esa roña, mira por dónde) con su misma melodía que, de tanto tocarla y oirla, perdió su historia y se ha convertido en simple basura escupida para sobrevivir.. Como dice Sabina: malviviendo del cuento.

El mito romántico de que todo tiempo pasado fue mejor se rompe y no porque el futuro tenga mejor pinta, sino porque parece que es imposible que haya pasado, presente no futuro: todo es lo mismo. Y si consigo que mi vida sea realmente esférica y progrese dará igual porque los logros se verán atrapados por el sumidero social que hace que todo parezca tan gris como el macarrón del cable de par trenzado que lleva estos bits hacia el servidor de diary-x.

Los que quedamos queriendo cambios a cambio de que cambie nuestra forma de pensar, por favor: agarrémonos los unos a los otros, al menos cambiaremos todos juntos, cada uno hacia su destino. Un abrazo a vosotros. Hoy odio al resto, lo siento.