Boris Izaguirre

28 Nov 2003

¡Hola!
Estoy muy cansado, ayer salí por la noche y hoy llegué a las 5:40 a casa… Si ya sé que era jueves, pero como ahora me voy a la acampada con l@s delegad@s y llevaba tiempo sin salir por Madrid… Pues salí. Estuvimos en el Palacio de Gaviria un rato al principio; me dí cuenta de que allí casi todo el mundo va como si fueran modelos, los chicos y las chicas, me refiero a la forma de actuar, de vestirse, etc… Y además, el 90% era gente “guapísima” de esas… No se, me parece como si fuera un lugar de evasión de la realidad, un lugar perfecto, etc… Que triste.

En cambio luego fuimos a las Cuevas del Sésamo, estuvo muy bien, ese sitio me encanta. Aunque me gustaría aún más si bajaran un poco el precio de la sangría, 8 € por jarra me parece excesivo, pero se está tan bien y sube tanto que bueno, acabas pagando. Es un lugar un poco mágico, hay un pianista tocando, los camareros van de traje rojo, y las paredes de la cueva (es un sótano cavernoso) están llenas de citas de escritores. Me gusta una que dice “Si usted pinta exactamente a su perro, no tendrá un cuadros sino dos perros”. No se, hay muchas otras preciosas, y otras sarcásticas… Cuando nos cerraron las cuevas a las 2 fuimos a cenar a una bocadillería donde había un relaciones públicas de un bar cenando cuya forma de hablar era exactamente igual a la de Boris Izaguirre.

Después fuimos a Chueca a bailar y, cuando pedimos dos cervezas nos dicen: “10 €”… luego se quejan de que la gente hacemos botellón. ¡Que les jodan! Chueca es un lugar fantástico los jueves, la gente justa (menos en el Escape que había superpoblación en ese ambiente lésbico que tanto me gusta), el ambiente agradable, y sobre todo que había ganas de divertirse.

Creo que nunca había contado una “crónica de la noche” aquí como he hecho hoy pero bueno, alguna vez tendría que ser la primera. El domingo más sentimientos.

Bueno gente, me piro que si no no llego a lo de los delegados, he quedado a las 17:30 en los torniquetes de Cercanías en Atocha. Un beso muy grande para todo el mundo (en los morros para mi niña) y un abrazo para aquellos que hicieron posible que ayer por la noche me divirtiera tanto.