Un inciso existencial

15 Oct 2003

Alguna vez me he sentido en discordancia con lo que me rodeaba, aunque luego poco a poco fui sintonizando con mi alrededor. Volviendo a casa desde la Renfe ví pasar la mirada preocupada, angustiada, sobreexpuesta a emociones, de una viejecilla dentro de un taxi que se escapaba del presente. La gracia del asunto es imaginar (intentando dar en el clavo) por qué una persona se puede sentir así: discordante o aislada. Puede ser que esa persona hubiera llegado a Chamartín desde su pueblo, y que nunca hubiera visto una ciudad como ésta. No llega a entender el que haya tantas luces cuando se va el Sol, tantas reglas para ordenar lo que si no sería un caos, tantos medios, tantos coches, tanta gente que anda como si llegar a su destino fuera Su Destino; … (…)

Tras pensarlo un poco me pregunte si no sería el pensamiento (elucubrado por mi) de esa mujer el orden “natural” de las cosas; si no estamos viviendo en un mundo de plástico, irreal, incoherente e inhumano… Y sólo las personas que han vivido alejadas de él se dan cuenta de lo que es todo esto.

No lo sé, sólo es una idea, un pensamiento que quizás se salió del “ancho del cánon” pero pensamiento es y, por quedar aquí escrito, será.