Divagaciones

10 Oct 2003

Siento escribir más de una cosa en un día, pero me asaltaron una serie de preguntas…

¿Por qué estáis tristes hijos de la vida?
Será que el mundo cambió sin aviso…
¿Por qué no veo en tus labios una sonrisa?
Será que ya nada es lo mismo…

El tiempo cambia y siento vértigo por la llegada de un futuro sin que estemos preparados, asidos, sujetos, amarrados a nada que sustente nuestra felicidad…

Los días pasan y siento miedo de que las nubes dejen un día de tener formas nuevas, o de que la lluvia deje de recordarnos que hay algo infinito dentro o fuera de nosotros… pero infinito al fin y al cabo.

Las clases se consumen y siento tristeza por saber que algún día todo acabará y nadie podrá enseñarme nada nuevo, que no habrá conocimiento que lo que tengo dentro sea capaz de asimilar.

Las noches se encienden… y mueren… dándonos a entender que cualquier sueño, cualquier momento especial, situación mágica cualesquiera, morirá en algún momento cuando llegue la luz del Sol.